Alquilar la caravana en Australia – Cosas a tener en cuenta


Los mismos consejos que os dimos para alquilar la caravana en Nueva Zelanda nos sirven para Australia. El país está muy bien preparado para viajar así por tu cuenta, la gasolina cuesta algo más barata que en España y los campings están muy bien equipado (en general), todo esto hace que viajar con una campervan sea la manera más cómoda de vivir Australia a tu aire. 

Hay muchísimas compañías de alquiler en Australia y buscar una que tenga buenas opiniones y que parezca buena por internet se hace tedioso. Hay que leerse la letra súper pequeña muy bien porque puede haber gastos inesperados. Y es que cuando os sale la factura en internet pone una cosa, pero luego en el destino os encontraréis gastos adicionales que no aparecen en ésta especificada.
                                                                 
Debéis tener en cuenta varias cosas:

1. Suelen imponer una tasa si recogéis el vehículo en un sitio y lo devolvéis en otro. A veces esta tasa es enorme si atravesáis las islas.

2. Se necesita tener más de 21 años y presentar el permiso de conducción internacional. Aunque no es un requisito del país, las empresas de alquiler sí que lo exigen.

3. Tasa por varios conductores: por cada conductor adicional que se presente, se pagará una tasa.

4. Si hay algún cambio de fecha en la recogida o entrega del vehículo, se paga también una tasa.

5. El vehículo hay que devolverlo con el depósito lleno, totalmente limpio (por dentro y por fuera), con el tanque de las caravanas vacío y el de agua lleno, con la bombona de gas llena y con la ropa que os hayan entregado limpia (sábanas, almohadas…). De no hacerlo así, las multas son muy grandes.

6. Tasa por recogida en el aeropuerto. A veces sale rentable por no complicarse la vida con el transporte. No suele ser cara.

7. Fianzas: Aunque en sus webs especifiquen que no hay fianza o que es de una cantidad pequeña, es mentira. Cuando vayáis a recoger el coche os impondrán esta fianza y, si no la pagáis, no os lo lleváis. Así que id con un límite bien alto en la tarjeta de crédito, pues a nosotros nos cargaron 3.000 euros. Algo que nos cogió de improviso.

Además, os pedirán los datos de otra tarjeta de crédito que será la que utilicen para dar de alta en el sistema de peajes automáticos de las carreteras. En el momento en el que pases por uno de estos peajes (intencionadamente o no), la cantidad correspondiente se te deducirá de tu tarjeta. 

8. Seguros: Aunque no lo hayáis contratado en la web, os lo intentarán meter por cojones cuando estéis en la oficina. Os presentarán varios modelos, que en algunos casos os saldrán más caros que el alquiler del vehículo. En mi opinión, son todos un timo. Si os leéis bien las condiciones de los seguros, no cubren casi nada. Ni el más caro de todos. Tienen un montón de excepciones. Por ejemplo, no te cubren si: te ha ocurrido algo entre las 18’00 y las 8’00h, si ocurrió en un aparcamiento, si te pasó algo en los cristales, si no identificas convenientemente a quienes le han causado daño al vehículo – imaginaos que os lo rayan y no sabéis quién ha sido), si ha sido por animales… Un sinfín de peros. Nosotros cogimos el risk-taker y nos lo ahorramos, pues si no pasaba algo, al fin y al cabo íbamos a tener que pagar igual.

9. Tener cuidado con el chequeo. Nosotros no tuvimos ningún problema pero sí sabemos que muchos los han tenido. Al daros el vehículo os darán un folio para que apuntéis lo que tiene mal el coche, como en cualquier otra empresa de alquiler. El problema es que os enfrentáis al hecho de que acabáis de bajaros de un avión y lleváis volando muchas horas. Vais cansados y con jet lag, y el papel lo rellenan ellos con vosotros al lado, y muy rápido. Así que, no os cortéis, cuando acaben exigid que os den el papel que han escrito y deteneos todo lo que haga falta para comprobarlo todo. Cualquier fallillo lo tendréis que pagar vosotros luego.

Aparte queda el interior. En nuestro papel no ponía nada del interior y luego nos dimos cuenta de que había algunos desperfectos (quemaduras en la tapicería, enganches rotos…). Estábamos temblando porque no lo había verificado todo esto antes. Al final tuvimos suerte y ni nos miraron la campervan, ni en Nueva Zelanda, ni en Australia.

10. Extras: Depende de vuestro viaje, podéis contratar algunos extras en la web o en su oficina. A nosotros nos presentaron:

- Barbacoa.
- Sillas y mesas de camping.
- Silla para bebés.
- GPS.
- Cadenas.
- DVD (A nosotros nos vino gratis)
- Películas y CDs

11. En Australia hay mucha afición por las caravanas. Una buena opción es hacerse con la revista Caravan & Motorhome on Tour. La podréis encontrar en los centros comerciales, tiendas de alquiler de coches y campings, Es muy útil porque aporta mucha información de itinerarios, zonas de acampada libre, campings... todos ellos preparados para distintos tipos de caravanas. 



12. Una buena opción es la de hacerse con una buena App para encontrar los campings y las zonas mejores para acampar. La más utilizada en Australia es Wikicamp. En ella aparecen también los sitios de interés más cercanos y los usuarios pueden hacer sus valoraciones (a modo de Tripadvisor) y, también, participar en los foros. Existe una prueba gratuita y luego vuesta unos 7$. 


Espero que os haya servido de ayuda    ;)



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