Fin de semana rural por la provincia de Segovia (I) Qué ver en Riaza y Turégano

Opinión sobre BUNGALOW EN EL CAMPING DE RIAZA

Hacía mucho tiempo que no nos íbamos de camping y, aprovechando un regalo de unos amigos, usé un pack de La vida es bella para alojarme en un bungalow del camping de Riaza.


El camping está muy cerquita del pueblo y es bastante pequeño. Las zonas están bien diferenciadas y la más tranquila es la de bungalows. Se nota que hay bastante gente fija viviendo allí y lo que menos había era tiendas de campaña.


La zona de bungalows es muy tranquila, pero nunca cojáis uno pequeño. Fue el que elegí yo y me arrepentí. Los pequeños son bungalows partidos por la mitad para hacer dos alojamientos distintos y no están preparados para esto. Se escucha perfectamente todo lo que ocurre en el de al lado. Hasta las conversaciones de tus vecinos, todo. Como son de madera, no paran de crujir cuando andas y se hace muy pesado que te estén molestando todo el rato los ruidos del de al lado. Y el colchón, un horror.  En fin, por el precio que tienen, prefiero un hotel. 


El resto de los servicios no los probé, pero sí decir que en el plano de internet se señalaban zonas de ocio que yo no vi, como un minigolf inexistente. La piscina está lejos porque la comparten con el Ayuntamiento del pueblo. 

RIAZA

Esta villa segoviana aún guarda su encanto medieval. Entre el Macizo de Ayllón y la meseta castellana, hoy es punto de encuentro para todos los que quieren hacer esquí en la estación de La Pinilla, a escasos kilómetros del pueblo, y para los que visitan el Hayedo de Pedrosa (a 9km).

Nosotros dejamos el paseo para cuando estaba anocheciendo, aprovechando que el camping estaba cerca. Nada más entrar en el pueblo nos llamó la atención un parque inmenso (el Rasero) que cuenta con una ermita: La Ermita de San Roque que data del 1599. Alrededor del parque hay dieciocho cruces de piedra que sirven para hacer el Via Crucis en el Viernes Santo.


La zona de encuentro de Riaza es su plaza porticada del siglo XVIII, que llama la atención por su forma elíptica y en la que se montaba una plaza de toros todos los meses de septiembre. En la plaza hay bastante oferta de bares y restaurantes a precios módicos donde no puede faltar el cochinillo.


Detrás del Ayuntamiento encontramos la iglesia de Nuestra Señora del Manto, patrona de la villa, de estilo renacentista. Su retablo data de 1822 y fue traído del Monasterio Jerónimo de la Armedilla en Cogeces del Monte (Valladolid). De pintura barroca y autor anónimo, sus cinco lienzos muestran escenas de la vida de San Jerónimo.


Riaza es un pueblo tranquilo, que se recorre en poco tiempo mientras se disfruta de la arquitectura de sus casas típicas. 

TURÉGANO

A 45 minutos de Riaza, este pequeño pueblo es famoso por su castillo de origen celtibérico en el que estuvo preso el secretario de Felipe II, Antonio Pérez.


El pueblo parece ser que se fundó en alrededor de un castro prerromano en el cerro del castillo. Más tarde se convertiría en ciudadela fortificada durante la colonización romana y árabe y, a finales del siglo XII, Doña Urraca se lo donaría al Obispado de Segovia. Su nombre fue famoso en aquella época por ser paso de tres de las cuatro únicas rutas medievales segovianas: de Turégano a Buitrago, la Carrera de Sepúlveda a Segovia, y de Turégano a Fuentidueña.


A la entrada de Turégano se levanta el castillo en lo alto de una colina. La cuesta está llena de paneles que indican diversos hechos históricos relacionados con la construcción del castillo. La fortificación es de planta rectangular con dos recintos amurallados. La primera muralla contaba con un gran foso y cuatro torres defensivas. La segunda estructura, también rectangular, cuenta con una torre del homenaje, y una muralla con seis torres circulares.


Pero lo que hace original a este castillo es el hecho de que se levante sobre una iglesia románica de tres naves y un ábside. No se sabe qué se construyó primero, la iglesia o el castillo.


El problema es que no hay dinero para su mantenimiento, y le hace falta. Se puede entrar a la iglesia, recorrer todo el castillo e incluso subir a la terraza más alta. Pero da la impresión de sucio y destartalado. Le haría falta una limpieza a la iglesia y un poco de decoración en el interior. Es una pena, porque su importancia es mayúscula. 




De vuelta al pueblo paseamos por la Plaza Mayor, en la que se construye cada año en agosto una plaza de toros rectangular, el antiguo Palacio Episcopal y la Iglesia de Santiago, del siglo XII. 

Horario del Castillo de Turégano: 

De miércoles a Domingo: de 11'00 a 14'00 

Tardes:
  • De noviembre a marzo: de 16'00 a 18'00
  • De abril a junio: de 16'30 a 19'30
  • Julio y agosto: de 17'00 a 20'00
  • Septiembre: de 16'30 a 19'30
  • Octubre: de 16'00 a 19'00

Precio: 2€

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