Viajar a Vietnam: cómo contratar excursiones

Una de las maneras más fáciles de visitar los sitios alejados es contratando excursiones (a Halong Bay, a los túneles de Cu Chi, al Delta del Mekong..). Las ciudades turísticas de Vietnam tienen calles enteras llenas de agencias de viaje con carteles ofreciéndote excursiones de todo tipo. No hay que hacerse ilusiones, pues la mayoría realmente ofrecen lo mismo. Da igual con quién contratéis la visita, al final todos vais a ir en el mismo autobús y con el mismo guía. Lo único que va a variar es el precio que has pagado por ello y dónde lo has comprado. En este caso pasa igual que en China.

Como la oferta es tan variada, hay que darse una vuelta por la calle de las agencias y ver la más barata. Con todo, internet es lo mejor. Así que, cuando veáis algo interesante, buscad referencias.

¿DÓNDE CONTRATAR LA EXCURSIONES?

Online:
Hay miles de agencias donde podéis contratar estos servicios. El precio es increíblemente superior al que vais a encontraros en Vietnam. Y, posiblemente, el resultado sea el mismo.
La más famosa es The Sihn Tourist. Esto se ha convertido en una verdadera pesadilla. Se ha hecho tan famosa que le han salido imitaciones por todos sitios. Hasta en internet hay webs mucho mejores que la suya que dan el pego, pero la gente luego se lleva la sorpresa porque son una estafa, o el servicio que han recibido es una auténtica caca.

Lo que no puedo entender es como en la misma calle puede haber hasta 5 oficinas que dicen llamarse así. Sólo una es la auténtica. Adivina tú cuál. Y… ¿por qué no se queja la oficial?

En el hotel:
Aquí hay dos posibilidades:
  • Podemos contratarlas online: muchos hoteles ofrecen excursiones en sus páginas web. Normalmente a un precio bastante alto.
  • Contratarlas al llegar: curiosamente, cuando llegamos al destino no hay información sobre esas excursiones que había en la web, pero sí que hay un abanico mucho más amplio y a precios muy asequibles. Aun así, muchas veces se puede negociar con ellos y decirles  que necesitas algo distinto de lo que tienen en los folletos. En ese caso, te apañan algo rápido.

En agencias a pie de calle:
Como ya he dicho, hay calles enteras llenas de estas agencias. La oferta es grandiosa pero, si nos paramos a mirar minuciosamente, al final resulta que todas ofrecen más o menos lo mismo. Por eso hay que mirar varias para decidir cuál nos sale más rentable. Abren hasta bastante tarde y suelen estar en los barrios mochileros. 

Nosotros contratamos dos excursiones con la agencia Gnocc Mai, en el barrio mochilero de Phan Ngu Lao, Ho Chi Minh, en frente del Orient Hotel, número 169. Y no se portaron nada mal. 

Características de estas excursiones:
  • Se pagan en el momento en el que se contratan (muchas aceptan tarjetas de crédito, pero hay que pagar un 3% más).
  • No hay problema con que la contrates a las diez de la noche y la excursión sea para el día siguiente.
  • En las que tienen el precio marcado en sus folletos es tontería regatear.
  • Tienen una hora fija de salida, pero nunca se cumple.
  • Cuando llegas al punto desde donde sale tu excursión hay que esperar a que se organicen y empiecen a recoger gente que viene de otras agencias pero que también va a acabar haciendo la excursión con la tuya (aunque haya pagado bastante más por lo mismo).
  • Este es un tiempo de incertidumbre bastante incómodo. Los guías se reparten a los viajeros, se cambian varias veces, los nuevos guías te piden mil veces el recibo… y cada vez se va llenando el local de más gente.
  • Una vez montados en vuestro autobús o furgoneta, no os esperéis salir por fin hacia el destino. Noooo… el autobús va parando en hostales, hoteles y otras agencias para seguir reclutando gente. Con el consiguiente jaleo de cambio de guías, pedir otra vez los recibos… y todo de nuevo.
  • Cuando por fin logras salir ya el guía se presenta. Suele dar una botella de agua y empieza a hacer chistes malos y machistas. Da unas cuantas anotaciones a gritos sobre lo que vamos a ver, repite cien veces el itinerario y se calla hasta la primera parada.
  • De quedar a las 8 a salir al final a las 10.
  • La primera parada siempre es una REST ROOM. Vamos, una tienda. Allí venden jade, cuadros, porcelana… Si tenéis suerte también hay un restaurante limitado donde tomaros un polo o algo ligero. No son baratos, pero hacen el apaño. Los servicios suelen estar medio limpios, aunque no lo parezcan a simple vista.
  • Visitando los sitios de interés, por lo que realmente habíais pagado la excursión y os interesaba, vais a estar muy poco. Entre el tiempo que habéis perdido en salir y el invertido en tiendas y restaurantes… ya lo habéis visto tó.
  • Si en un folleto, o cuando os están explicando el itinerario, aparece la palabra WORKSHOP, desconfiad. Eso es una tienda encubierta. Fijo. “Podréis disfrutar de un auténtico y tradicional taller de cerámica vietnamita donde se os explicará el proceso de la arcilla…”. Nada, nada. Eso es una tienda.

Alternativas a este tipo de excursiones son las hechas a medida, o bien en agencia, o bien en el hotel. En ese caso pagaréis muchísimo más, pero tendréis la posibilidad de estar en un coche cómodo con un conductor particular, o con dos o tres parejas más. El itinerario puede ser medio fijo o lo puedes ir haciendo tú, porque lo que realmente contratas es el chófer. Así te paras donde te da la gana. Si quieres comer, comes. Si quieres comprar, compras. Y si no te apetece hacer nada, pues a dormir hasta tu destino.

Un ejemplo: nosotros contratamos una excursión de Hue a Hoi An en el hotel de Hue. Nos costó 50$ y nos llevó a las Montañas de Mármol de Danang, e hizo varias paradas en el camino para que pudiéramos hacernos fotos. El chófer hacía de fotógrafo y nos buscaba los mejores sitios. Se esperaba para que termináramos de ver las cosas bien, fuimos a gusto en su coche… Así que, como siempre, todo depende del bolsillo que tengamos disponible.

De todos modos, sea lo que sea que contratemos, da igual el sitio y el precio, hay algo muy importante que hay que tener en cuenta: HAY QUE DEJARLO TODO POR ESCRITO. Que si no, se hacen los longuis y se dejan algo del camino sin visitar, o te cobran más de la cuenta o te llevan a un restaurante o a una tienda sin tú haberlo pedido. Nuestro chófer tan amable curiosamente “se olvidó” de parar en una playa a la que nos había dicho la dueña del hotel que íbamos a ir. Nos pasamos todo el trayecto preguntándonos dónde coño estaba la playa y el tío se hacía el longui. Al final, nos paró para que viéramos una bonita playa de lejos y le hiciéramos fotos. La hora que íbamos a echar en la playa fue la hora con la que llegamos de adelanto a nuestro destino a Hoi An. Así que el tío se ahorró tiempo y camino. Un listo. Pero como no teníamos el itinerario escrito, no pudimos reclamarle nada. 


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