Día 21 – Nuestra experiencia visitando Uluru y Las Olgas con Emu Run


Debido a la imposibilidad de hacer estas visitas por nuestra cuenta por el tiempo tan grande que se emplea y por el precio tan alto que nos hubiera costado alquilar un coche tan sólo para dos días, más la gasolina y… Vamos, que no queríamos pasar nuestros últimos días conduciendo por el desierto. Al final, contratamos la excursión con Emu Run. Después de ver varias opciones, la verdad es que por muchas ofertas que aparezcan en internet o en los hoteles, la mayoría de las veces acabaréis viajando con ellos. Es la misma excursión. Lo único que variará es el precio de la misma. Hay varios descuentos en su web y en algunos hoteles.

Fue una experiencia bastante buena, si tenemos en cuenta la paliza de viaje de autobús que es. Tenedlo en cuenta: una excursión de un día o dos por Uluru, King’s Canyon y Las Olgas, es una paliza de autobús se mire como se mire y vais a pasar muy poco tiempo en tierra haciendo senderismo. No os engañéis. Es un viaje express. Pero, si no disponéis de más tiempo, por lo menos os queda esta opción. A mí fue una de las cosas que más me gustó de Australia, el desierto.


Parada 1 - Erldunda

Nuestro primer comenzó a las 5 de la mañana, cuando nos recogieron de nuestro hostal. Nos recibieron con un zumo y una botella de agua y a dormirse en el autobús durante dos horas, más o menos. La primera parada fue en Erldunda, un pequeño lugar en medio de la nada, junto a la intersección de la Stuart Highway y la Lesseter Highway. Aunque lo veáis pequeño, ocupa una extensión de 3108 km2, la mayoría dedicados al ganado. Allí hay una gasolinera, una granja de emús (podéis comprar comida para darles), un restaurante, una tienda y unos aseos gratuitos. En el restaurante nos dieron un desayuno buffet con tostadas, alubias, huevos, bacon… de todo, menos café. Si querías café, había que pagarlo. Y nos cobraron 5$ por cada uno.



Nos subimos en el autobús de nuevo y los guías no pararon de ofrecernos pastelitos y golosinas. Fue el viaje en el que más he comido de toda mi vida. Tanto, que acabé mala por la noche vomitando, de la tripera que cogí. Por ansias, sí. En nuestra excursión los únicos jóvenes que había eran los guías, tres conductores que se iban cambiando de vez en cuando para no cansarse de tantos kilómetros de rectas interminables. De hecho, nos dijeron que tenían que ir hablando por el camino y cantando de vez en cuando, para que el conductor no se durmiera.

Con gente tan mayor y tan arreglada - sí, ¡arreglada! – las caminatas fueron efímeras y nos teníamos que acomodar a su paso. Todos nuestros compañeros de viaje venían de hoteles de lujo, lo sé porque los recogimos por el camino (Hilton, Yulara Resort…) y había algunas que iban con tacones de cuña… no sé a dónde se creían que iban, pero a andar por el desierto, no.

Parada 2 – Las Olgas

Después de otros 300km de autobús, por fin llegamos a Las Olgas. Las 36 formaciones rocosas que conforman Kata Tjuta están diseminadas en un área de más de 20 kilómetros. El punto más alto es el Monte Olga, nombrado en honor a la reina Olga de Württemberg. El parque nacional Uluru-Kata Tjuta está manejado en forma conjunta por sus dueños tradicionales del pueblo Anangu y Parks Australia. Kata Tjuta es sagrado para el pueblo Anangu, que ha habitado en la zona por más de 22 000 años. Se cree que los picos de piedra arenisca de Kata Tjuta tienen alrededor de 500 millones de años.





Kata Tjuta es una tribu aborigen pitjantjatjara, palabra que significa "muchas cabezas". Hay muchas leyendas pitjantjatjaras asociadas con Kata Tjuta. Una leyenda cuenta la historia del gran rey serpiente Wanambi, que supuestamente vive en la cima del Monte Olga y solo baja durante la estación seca.

Mientras nuestros compañeros de viaje se quedaban en el mirador, y las de los tacones se sentaban en el banco a pleno solitrón, unos cuantos nos adentramos en Las Olgas e hicimos un poco de la caminata Walpa Gorge, la más sencilla. Esta caminata atraviesa los lechos del arroyo. Cuando fuimos, era invierno y hacía calorcito. En verano, cuando se superan los 36ºG, la ruta se cierra.




Parada 3 – Uluru

En el autobús nos dieron para almorzar unos rollitos de verduras bastante buenos y continuaron con los dulces y golosinas hasta llegar a Uluru. Nos paramos antes en un mirador para poder hacer fotos de la inmensa roca desde lejos. Impresiona eso tan grande en mitad de nada.


Ayers Rock es uno de los mayores monolitos del mundo, con más de 348 metros de alto, 9 km de contorno y 2’5 km bajo tierra. En 1987 lo declararon Patrimonio de la Humanidad. Nuestros guías nos mostraron algunos de sus lugares emblemáticos, como la cueva de los hombres, y la de las mujeres. Nos mostraron sus pinturas y hubo algunos sitios donde no pudimos hacer fotos por respeto a los dueños del lugar, el pueblo aborigen de los Mala y los Anangu. Forma parte de sus ritos de iniciación en la adultez.



Tradicionalmente, Uluru se hizo durante la creación del mundo. Es un punto de referencia para los aborígenes a la hora de orientarse y lo consideran un lugar de intersección entre sus Dreaming Tails, unos senderos místicos recorridos por sus ancestros.





Después, el autobús, fuimos recorriendo su contorno y viendo sus formas hasta que hicimos otra parada para adentrarnos en otro lugar de Uluru. Allí vimos la Cueva de la Familia, donde los ancianos enseñaban a los niños y pintaban en las paredes su historia. Continuamos hasta una gran poza, que mana todo el año y que constituye la fuente de vida del parque.

Para 4 – Cultural Centre

Los aborígenes han estado en este lugar durante 60.000 años. El periodo de ocupación europea representa un 0’3% del total de ese tiempo. El 99’7% restante estuvieron los aborígenes disfrutando de Australia para ellos solos. El centro cultural nos muestra un poco eso y su añoranza del pasado. No se puede hacer fotos de él, ni siquiera de su fachada.


Dentro hay varias exposiciones de arte, videos, testimonios de gente aborigen mayor, una cafetería, varias tiendas y algunos talleres donde puedes ver trabajar a los aborígenes en sus cuadros puntillistas.

No le vi mucho sentido tal y como estaba planteado, pero bueno.

Parada 5 – Uluru Lookout (Sunset Point)

Antes de que atardeciera nos llevaron al mirador. Allí sacaron mesas y sillas para organizar un festín. La barbacoa estuvo lista en poco tiempo y empezaron a sacar ensaladas, fruta, postres, vino… todo para recibir el gran momento.

El mirador estaba lleno de autobuses de turistas que estaban haciendo lo mismo. Menos mal que fuimos los primeros y tuvimos la exclusiva para las fotos. También, los que quisieron hacer un Time Lapse con sus cámaras, pudieron coger un buen sitio. Pero, de tranquilidad, nada.

Fue increíble ver cómo, en unos pocos minutos, la visión de la Gran Roca cambiaba tanto. Normal que fuera mágica para los aborígenes. Si conseguimos aislarnos un poco de tanto griterío, el misticismo inunda la visión. De rojo sangre a naranja, a rosa, a morado, a azul… hasta que cae la noche y todo se llena de estrellas.



Brindamos con champán, zumo, vino... mientras todos los guías y varios viajeros la emprendían con una camioneta que se había parado en un sitio donde hay un cartel bien grande de Prohibido aparcar. Jodió las fotos de los que allí estábamos y luego tuvo la gran idea de ir hacia nuestro aparcamiento para hacer más fotos. Obviamente, la emprendieron con ellos y apuntaron su matrícula para denunciarlos. Había gente que se había apuntado a la excursión tan sólo para hacer el Time Lapse y estaban rabiosos, y con razón.


Después de más pastelitos (¿En serio? ¿Después del festín de la barbacoa?) llegamos a nuestro alojamiento: el Outback Pioneer Hotel Lodge de Yulara. Todos, menos unos ricos indios que se alojaban en el Ayers Rock Resort, con villas lujosas, se quedaron montados en el autobús para continuar el viaje de vuelta a Alice Springs y dormir en sus lujosos hoteles. Nosotros, no. Nos esperaba un gran día para visitar King’s Canyon.

Si queréis ver más fotos de Australia, podéis encontrarlas en nuestro tablero de Pinterest.

Incluido en el precio:
  • Recogida en el hotel.
  • Transporte durante todo el viaje.
  • Guías.
  • Entrada al Parque Nacional, que vale para 3 días. 
  • Desayuno buffet en Erldunda
  • Visita a Las Olgas.
  • Comida en ruta, en el bus.
  • Visita a Uluru y al Centro Cultural.
  • Multitud de pastelitos, gominolas, dulces, zumos, fruta… durante el trayecto en bus del primer día.
  • Barbacoa buffet con vino y champán viendo el anochecer en Uluru.
  • Alojamiento en el Outback Pioneer Hotel Lodge en un dormitorio 4.
  • Desayuno buffet del día 2 en King’s Creek.
  • Senderismo guiado por King’s Canyon con dos opciones en función de la forma física en la que estéis.
  • Traslado al hotel.
  • El almuerzo del día 2 no está incluida.
Precio: 536€ por persona


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