Visitando la Casa Museo de Lope de Vega


En el mítico Barrio de las Letras de Madrid podemos visitar la famosa Casa de Lope de Vega, en plena calle Cervantes. Casa donde el escritor pasó los últimos 25 años de su vida.

El edificio data del siglo XVII y refleja el modo de vida de una familia acomodada del Siglo de Oro. Su importancia se fue haciendo mayor en 1862, año en el que el académico de la RAE Mesonero Romanos colocó en la fachada una lápida que recordara al poeta con motivo del tricentenario de su nacimiento. Desde entonces la RAE no cesó en su empeño por hacerse con el edificio, algo que consiguió en 1932, cuando la Fundación Antonia García Cabrejo, entonces propietaria de la casa, se lo legó a la Academia.  En 1990 se firmó un Convenio de Cooperación Cultural entre la RAE y la Comunidad Autónoma de Madrid, que finalmente, desde el 18 de diciembre de 2007, asumió la gestión de la casa museo.



Tras la Guerra Civil la casa abrió sus puertas al público y sufrió bastantes restauraciones. La más importante se llevó a cabo en los noventa, cuando se estudió a fondo el inventario que Lope hizo en su testamento, el legado de su hija Antonia Clara de 1664 y toda la documentación histórica que encontraron sobre la finca. Así, acondicionaron la casa para hacerla lo más parecida posible a cómo reflejaban esos documentos que eran.


LA VISITA:

Para visitar la casa hay que planearlo con mucha antelación y reservar lo antes posible, pues sin reserva previa no se puede ver; se hacen en grupos pequeños, de hasta diez personas. Cuando nosotros fuimos, el recorrido lo hizo una guía muy simpática y preparada. Tenía amplios conocimientos sobre la casa, Lope y su época y tuvo respuestas hasta para las preguntas más curiosas.

La visita comienza en el huerto, recreado según las referencias que a él hace en sus escritos, plantando los mismos árboles y flores que afirmaba tener: naranjos, laureles, una higuera, rosales, jardines, lirios… y un rinconcito para los espárragos, alcachofas, fresas y hierbas olorosas. Allí también hay un pequeño pozo en el que se encontraron escombros valiosos para la recreación del lugar.


Las escaleras nos llevan a la primera planta, donde hay un descansillo hoy donde antes hubo un cuarto distribuidor de aposentos.

La primera habitación que visitamos es el oratorio. En esta pequeña habitación, Lope comenzó a celebrar la misa diaria en 1614 y lo hizo así hasta el final de sus días. Cuando enfermó podía seguir la misa desde su cama, a través de un ventanuco.


Seguidamente, vemos el estudio. La habitación que más me gustó. Aquí escribió algunas de sus mejores obras de madurez. Su mesa trabajo da una idea de cómo pasaba sus días en ella. Detrás de ésta hay libros de incalculable valor procedentes, sobre todo, de la Biblioteca Nacional. Lo que me llamó la atención es que no estuvieran muy protegidos del aire y del polvo.


En esta estancia también hay dos retratos importantes: uno de Lope y otro de su hija  Sor Marcela, quien heredó el talento literario de su padre. Hija ilegítima de éste y la actriz Micaela de Luján, dejó cinco volúmenes de escritos y una autobiografía espiritual que fue quemada junto con cuatro de los volúmenes por consejo de su confesor personal. Por suerte, hoy nos quedan veintidós romances, dos seguidillas, un villancico, una décima, una endecha, ocho loas, una lira y seis obras teatrales denominadas Coloquios espirituales.  


En el otro extremo del estudio hay un apartado donde Lope recibía a sus amigos y celebraba sus tertulias. Justo al lado aparece una puerta que nos lleva a una habitación muy chiquitita, el estrado, que se usó como sala de estar y salita donde las mujeres recibían a sus visitas, bordaban y cosían.


A continuación pasamos a la alcoba de Lope. La habitación más pequeña de la casa, justo en frente del oratorio, cuenta con una decoración muy austera. La cama también es pequeña y llena de almohadones, tal y como era costumbre en la época, ya que dormían semiacostados sobre ellos para eludir a la muerte.


En el otro ala encontramos la cocina, aunque nunca se ha conocido dónde se ubicaba ésta con exactitud. Lo más probable es que estuviera en la planta baja, ya que sería más accesible al huerto y al pozo. Además, Lope no se podría haber concentrado mucho para escribir teniendo la cocina tan cerca de su estudio, con todo el ruido de cacharros.  La cocina tiene acceso al comedor, una habitación grande, con dos ventanas.


Atravesando el pasillo, llegamos a la alcoba de las hijas. En ella durmió Feliciana, su heredera universal, y Antonia Clara.


De vuelta a las escaleras, éstas nos llevan a la segunda planta. Este piso abuhardillado muestra una de las triquiñuelas de la época: se simulaban buhardillas donde había plantas, para asir declaras menos pisos de casa y así no tener que acoger a los invitados “forzosos” que la corona imponía a los habitantes de Madrid por la escasez de casas que había allí en esa época.

Aquí podemos ver una alcoba de invitados que recuerda la figura de Alonso de Contreras, el personaje en el que está inspirado el Capitán Alatriste. Lope de Vega le invitó a su casa para que le contara sus hazañas y le diera ideas para sus obras, como El Rey sin Reino.


En esta planta también se encuentran la alcoba de los hijos varones (Carlos y Lope Félix) y la de las sirvientas, muy austera.



La visita acaba en la planta baja, en el vestíbulo, donde frente a una maqueta nos comentaron cómo se distribuían los antiguos corrales de comedias y las casas del Barrio de las Letras durante el siglo de oro.


Don Lope tuvo fama de mujeriego que le acompañó hasta su muerte. Se conoce que tuvo 15 hijos, aunque pudieron ser muchos más, dos esposas, al menos 6 amantes y al final de su vida se ordenó sacerdote (hecho que no le impedía pasearse con una de sus amantes por todo Madrid).  Fue autor de unos 3000 sonetos, tres novelas, cuatro novelas cotas, nueve epopeyas, tres poemas didácticos y más de 1800 comedias.

Esta visita es más que recomendable para tener un buen acercamiento a su vida y obra.

CÓMO LLEGAR:
  • Metro:
    • Línea 1: Antón Martín.
    • Líneas 1, 2 y 3: Sol
  • Cercanías: Sol.

PRECIO:
  • Gratis.

RESERVAS OBLIGATORIAS:

Las visitas se hacen cada media hora. Duran unos 40 minutos.
La última visita es a las 17’00. Se hacen en inglés, italiano y francés.

HORARIOS DE LAS VISITAS:
  • De martes a domingo: de 10’00 a 18’00.
  • Cerrado: lunes, 1 y 6 de enero; 1 de mayo; 24, 25 y 31 de diciembre.


CASA MUSEO LOPE DE VEGA
C/ Cervantes, 11  Madrid
Teléfono: 91 429 92 16



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