Día 12: Corea – Últimas compras en Namdaemun y Myeongdong - Seúl



Llegué a las 14’00 al aeropuerto de Incheon desde Fukuoka. Viajé con la compañía t’way por 70€ y el vuelo duró 1h 20’. Cogí de nuevo el tren hasta Seoul Station y, desde allí, me monté en el metro para ir al hostal en el que pasaría mis dos últimas noches en la ciudad.

Después de descansar un poco y de comer un bote de cheese bokki ramen y algo más que pillé en el conbini de la esquina, me fui andando por la avenida hasta llegar a la zona comercial de Namdaemun.



El mercado de Namdaemun está construido en una de las pocas estructuras antiguas de madera que quedan en Seúl. Tradicionalmente en él se vendían carnes y verduras, pero ahora vende souvenirs (imanes, llaveros, camisetas, ventiladores, bolis, té, merchandising…), productos del hogar y textiles. Está lleno de ofertas y es uno de los mercados más baratos.

En los puestos callejeros compré la mayoría de souvenirs que me llevé de Seúl, estaban a un precio muy barato. Además de comprar utensilios de cocina de madera, como palillos y cucharas, un bolso y un montón de calcetines tobilleros. Viajando por Seúl, es raro que no acabes encariñándote de ellos. Los hay por todos lados.



Desde allí me fui andando hasta la zona comercial de Myeongdong. Pero antes, me paré en varios conbini a comprar chorradas que sólo he visto aquí, como pastillas para la resaca. Me hicieron gracia.


Para los amantes del K-Pop Myeongdong es uno de los mejores lugares para encontrar objetos relacionados con estos grupos de música que cada vez se están volviendo más populares en España. También es una de las zonas comerciales más especializadas en la venta de cremas, mascarillas y otros productos de belleza. Las mejores ofertas duran de viernes a lunes.




Al ser fin de semana, no se podía de andar. Había muchísima gente por la calle, muchísimos puestos de comida callejera y tiendas ofreciendo sus productos, sobre todo mascarillas. Había verdaderas ofertas. Es en el lugar donde más cosas raras juntas he visto de todo Corea.


No podía quedarme sin comprar algo de la banda de rivales que hay en el país: los Line Friends y los Kakao Friends.


Desde allí, me fui a Seoul Station disfrutando por última vez de la vista de Seoul Tower de noche y… al hostal. Tan sólo me quedaba un día en Corea y lo iba a dedicar a visitar Suwon.




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