Mostrando entradas con la etiqueta La Gran Muralla. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La Gran Muralla. Mostrar todas las entradas

Cómo llegar a La Muralla China: Badaling


Badaling  八达岭 es la parte de la muralla más visitada y más orientada al turismo, por ello debemos ir muy temprano si queremos evitar las aglomeraciones. Está a 70 km de Pekín.

La muralla se construyó entre el siglo V a. C. y el siglo XVI para proteger a los chinos de los mongoles y lo manchúes. Algo que hicieron con más o menos éxito, no porque la muralla fuera buena, sino más bien, por la fama de impenetrable que tenía. Con más 8850 km, llegó desde el Desierto del Gobi hasta la frontera con Corea, aunque hoy sólo quede un 30%.

El emperador Qin (el primer emperador chino) fue el principal impulsor de la muralla y de los famosos guerreros de terracota, unificando todo el territorio. Mandó forzosamente a trabajar a miles de personas y dejó las arcas del imperio vacías.


Se dice que es el MAYOR CEMENTERIO DEL MUNDO, porque más de 10 millones de trabajadores murieron mientras la construían, pero realmente no se les enterró en el muro, como piensa la gente, sino cerca de éste.

Precio para entrar en la Muralla China

45 yuanes.

Cómo llegar a la Muralla China

AUTOBUSES:

Desde Deshengmen Arrow Tower salen distintos autobuses muy económicos (12 yuanes). Allí podemos llegar desde el metro, línea 2 Jishitan Station, salida A.


- 808: Salida desde el norte de Deshengmen Arrow Tower entre las 6’00 y las 12’00. Tarda una hora.
- 919: Salida desde Deshengmen Bus Station (este de Deshengmen Arrow Tower)  entre las 6’00 y las 19’00. Tarda 1 hora 50’
- 880: Salida desde Deshengmen Bus Station (oeste de Deshengmen Arrow Tower)  entre las 7’00 y las 19’30. Tarda 1 hora 50’

CUIDADO: hay chinos reclutando turistas en las inmediaciones de Deshengmen. Incluso afirman que sus autobuses son los que buscáis y tienen los números 808, 919 u 880 en su autobús. Cercioraos bien. Si os cobran más de 12 yuanes, son falsos. Ignorarlos porque os timarán y puede que os lleven a algún taller, tienda, restaurante… que haya por el camino. Los autobuses oficiales son verdes y blancos y siempre tienen un lector de tarjetas de transporte. Normalmente hay cola esperándolos y nadie trata de convencer a los turistas para que los cojan.


TREN:
Desde Beijing North Railway Station salen todos los días trenes a Badaling que suelen tardar una hora y media más o menos. Desde la estación de Badaling hasta la muralla hay unos quince minutos andando.

VISITAS DE LOS HOTELES

Dado que es relativamente fácil llegar a Badaling por tu cuenta, no es recomendable contratar la visita con ningún hotel. Son capaces de cobrarte más de 300 yuanes.

VISITAS TURÍSTICAS

Alrededor de Tiananmen hay multitud de agencias que organizan la visita. Normalmente incluyen la parada en las tumbas Ming, la comida y la entrada en alguna tienda o taller. Conviene ver muchas para conseguir la mejor oferta.
No obstante, hay autobuses turísticos que salen desde el suroeste de Tianmen (a las 6’30 y a las 10) desde el sur cerca del Mcdonald’s a las 8 y 9’30, que suelen ser los más baratos.

Entrada a la Muralla China

Hay dos manera de entrar, además de andando.

El teleférico: cerca de donde paran los autobuses 919 y 880. Cuesta 30 yuanes el viaje. Ida y vuelta, lógicamente 60 yuanes, porque no hay descuento. Las colas son horrorosas.


El tobogán (pulley): cerca de donde para el autobús 877, cerca de Badaling Bear Garden. Cuesta 30 yuanes. Es una aberración. Le quita todo el encanto al paisaje.


            

Cómo llegar a Las Tumbas Ming



A 50 km de Pekín se encuentran las tumbas de Shisan Ling, más conocidas como las Tumbas Ming. Normalmente, esta visita va incluida en los viajes organizados para ver la Muralla China en el tramo de Badaling.




Lo aviso: es bastante decepcionante. Si vais a ir por vuestra cuenta, no os la recomiendo porque no merece la pena.




Las tumbas están en la montaña Tianshou y se construyeron desde 1409 hasta 1609. Alberga las tumbas de 13 emperadores, 23 emperatrices y muchos cortesanos y concubinas. Sólo se pueden visitar algunos edificios: the Sacred Way, Changling Tomb, Zhaoling Tomb y  Dingling Tomb, pero no os perderéis nada porque dicen que casi todas las tumbas parecen iguales: todas tienen los edificios para realizar los sacrificios, la toree de las estelas funerarias y el sepulcro.



A través del Sacred Way se inicia nuestro recorrido con 12 guardias de honor del emperador esculpidos en mármol blanco. Desde allí podremos ver la avenida de los animales de mármol hasta la estela de 9 metros del emperador Hongxi, donde hay una estatua de una tortuga que simboliza la longevidad, y que hay que tocar para que vivamos mucho. Al acabar la estela, entramos en la Perta del Dragón y el Fénix. A partir de ahí veremos algunas de las tumbas, pero nada emocionante, una sucesión de habitaciones rojas donde prácticamente no hay nada y donde los chinos echan billetes.



Precio de la entrada a las Tumbas Ming

Normalmente cuesta 65 yuanes. Aunque hay que comprobarlo antes de ir.

Horario

De 8 a 17’30

Cómo llegar a las Tumbas Ming

1. Special tourist Bus 872 va directamente desde  Desheng Gate a Dingling y Changling cada 30 minutos de 07:10-19:10.

2. Autobuses 919 línea 1, 345 branch line o 881 en Desheng Gate West Station, bajarse en Changping Dongguan Crossing Station, y enlazar con el autobus 314 hasta el Sacred Way (Nanxin Village Station), Dingling y Changling.

3. Coger el Changping Bus 22 hasta Changling, Dingling y Zhaoling en Li Shui Qiao Station; o el autobus 345 branch line o el  881 en Desheng Gate West Station, bajarse en Sha He Station, y enlazar con el Changping Bus número 22.



METRO:
Línea 5 hasta Tiantongyuan Bei Station y coger el  Changping Bus 22.

MEJOR:
Ir con una visita turística combinando esta entrada con la de la muralla china, en su tramo Badaling. No os saldrá muy caro y os ahorrareis muchos calentamientos de cabeza. 

China - Día 2: Visitando las Tumbas Ming y la Muralla China - Badaling



Mi segundo día en Pekín lo quise aprovechar para visitar la Muralla China. Hay varias maneras de llegar, pero en China pronto os daréis cuenta de todo el tiempo que se pierde en intentar llegar a un lugar por la falta de entendimiento.

Decidí que la manera más rápida de llegar a Badaling 八達嶺 era coger los autobuses turísticos que salen desde el ángulo suroeste de Tiananmen entre las 6’30 y las 10.  Todos estos autobuses combinan la visita con las Tumbas Ming. Me salió por 160 yuanes e incluía entradas y comida.

Me metieron en un autobús donde la guía no paraba de dar gritos mientras explicaba las cosas. La gente me miraba más a mí que a la guía, ya que era la única occidental de la excursión.  Y, por supuesto, la guía no hablaba nada de inglés.

Tras un recorrido de una hora más o menos paramos en lo que creí que era la muralla, pero no ví nada que se le pareciera ni por asomo. La guía me dijo que los carteles de la entrada estaban en inglés y que fuera a mi aire, pero como no me fiaba de quedarme allí tirada me pegué a ella como una lapa, aunque insistió muchísimo… Cuando llegamos a la entrada todo el grupo pasó y a mí me pararon, la guía me miró con cara de ¿pero qué hace la pesada ésta otra vez aquí? Y le dijo con desgana a la portera que me dejara pasar, como diciendo “no ves que la pobrecica esta tonta no se entera de ná?”.


Total, yo pensaba que estaba en la entrada de la muralla, porque a las Tumbas Ming si querías pasar tenías que pagar la entrada aparte. Y yo no había pagado nada… Confundida, y pegada a nuestra guía, me paraba donde mi grupo, hacía fotos a lo que hacían ellos, tocaba lo que tocaban ellos (como una tortuga, que insistieron en que le tocara el culo)  y… poco más. La visita no mereció mucho la pena. Confirmé que estábamos en las Tumbas Ming, pero que a la guía le había dado pena de la tontería que llevaba a cuestas y me había dejado entrar gratis :)

Tocaremos la tortuga, que si no les va a dar algo a estos chinos...
Nuestra guía, con la banderica, voceando
De ahí nos llevaron en autobús a un taller de jade, que había que atravesar para ir al restaurante. Allí nos sentaron en mesas redondas enormes, donde fui la atracción turística de todos los comensales porque no sabía coger los palillos bien. Me ofrecieron de toda su comida, no muy buena, y al final sólo comí un cuenco de arroz frío.

Restaurante chino chino
Otra vez al autobús para llegar por fin a Badaling. Y allí… se lió la gorda. Resulta que habíamos perdido tanto tiempo en el taller de jade que ya era muy tarde para ver Badaling en condiciones, así que teníamos que comprar la entrada del teleférico si queríamos subir. La gente se lió a gritarle a la gorda de la guía de una manera impresionante. Daban miedo. Pero la guía pasaba.

Compramos mi entrada asombrada y… allí comprendí de verdad cómo iban a ser las colas en China. Fue una de las peores experiencias que tuve allí. La gente se colaba ante la impavidez de los demás, y los más atrevidos que se quejaban eran reprendidos por los propios chinos que se estaban colando… pufff, un infierno.

Tras más de una hora de cola conseguí entrar.

El teleférico daba bastante miedo, porque estaba muy viejo y se movía con nada de viento. Aun así, mereció la pena. Aunque sólo vimos un poquito de Badaling, el paisaje fue impresionante. Se lo recomiendo a todo el mundo. Dada la hora que era, no estaba saturada de turistas y se podía ver bien.




Tras bajar y comerme en la entrada un polo de guisantes (por la foto), que luego resultó ser de soja y estaba bastante raro, mis compañeros de autobús empezaron a interrogarme sobre mi vida y mi viaje, por gestos y con nuestro mini diccionario, y poco después, nos fuimos hacia Pekín cuando estaba atardeciendo.

Un día único, a pesar de las colas.