Visitando el embalse de Arija, la playa de Las Merindades

Si te apetece ir a la playa durante tu viaje a Burgos, puedes desplazarte hacia el Embalse del Ebro, situado entre la comarca cántabra de Campoo-Los Valles y la burgalesa de Las Merindades.

Desde él se regulan las aguas de toda la cuenca de río Ebro y su almacenamiento de agua es vital para los regadíos de La Rioja, Navarra y Aragón.

Actualmente la navegación está permitida con autorización y te puedes bañar en las zonas acotadas para ello. También puedes hacer kayak, kitesurf o winsurf, mientras ver cómo las vacas y los caballos van a sus orillas a pastar.

Este enclave privilegiado constituye un paraíso para las aves, sobre todo acuáticas, que usan sus aguas y humedales como zonas de cría y de invernada. Por ello, está incluido en la Red Natura 2000 y está declarado Reserva Nacional de Aves Acuáticas.

La zona de baño del área burgalesa está en Arija, una población ribereña dividida en dos secciones: el barrio de arriba lo conforma el poblado tradicional y el de abajo, llamado Vilga, se construyó en 1906 cuando se instaló allí la fábrica de Cristalería Española. Ambos están separados por una de las colas del embalse.

Si no hace tiempo de baño, puedes aprovechar para observar las aves y el entorno, y para darte una vuelta por Arija. Allí podrás ver su Ayuntamiento, ubicado en un antiguo colegio del siglo XIX; la Iglesia gótica de Nuestra Señora y el puente sobre el pantano. En el barrio de Vilga tienes construcciones de principios del siglo XX y numerosos chalets que parecen antiguos palacetes del norte de Francia.

El lugar transmite una tranquilidad increíble, a pesar de que las terrazas de sus bares se llenen en verano y de que el baño a veces sea sólo para campeones. Siempre he ido en agosto y he tenido que estar en manga larga 😊


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Ruta de Senderismo - Cómo llegar a la Cascada de La Salceda

 

Una ruta espectacular si estás en la comarca burgalesa de Las Merindades es la senda que lleva a un impresionante salto de agua de 30 metros de altura, escondido en el Valle de Sotoscueva.

Para llegar a él debes dirigirte a Quisicedo, en la ladera meridional de Montes de Somo. Este pequeño lugar es uno de los conjuntos urbanos más importantes de la Merindad de Sotoscueva y sorprende por la gran cantidad de casonas de piedra que hay en su núcleo. Algunas de ellas fueron edificadas por indianos, naturales de la tierra, que a lo largo del siglo XIX hicieron fortuna en América.

Dando un corto paseo podrás ver la Torre de los Velasco, o Torre de Pin, construida en el siglo XIV y que formó parte del mayorazgo que fundó Pedro de Velasco en 1380. Cerca de la Torre verás la Iglesia de Santiago Apóstol.

Cómo llegar a la Cascada de La Salceda - Quisicedo

👉Inicio de ruta: la ruta comienza en el Bar Goikoetxea, allí mismo puedes dejar el coche. Desde él tendrás que salir del pueblo bajando la cuesta en dirección a la piscina natural, a la que llegarás tras un corto paseo siguiendo la indicación “La Presuca-Campo de Fútbol-Cascada”.

Para bajar hay unas escaleras y un sendero que va junto a las vías del tren y que llega hasta la presa del río Peñanegra.

Continuando por la pista verás un cruce y un camino que empieza ya el ascenso a través de una pista ancha asfaltada, que pronto se convierte en una senda de tierra. Está señalizado con postes y con marcas blancas y moradas.

Aunque está todo rodeado de pinos, la cuesta es entera a la solana. A mí se me hizo bastante pesada en agosto. A unos 600 metros verás una bifurcación que te indica que sigas por la derecha. 

Por fin se acaba el tramo de cuesta, que parecía interminable, y comienza el descenso buscando ya el agua del arroyo. El camino está bien marcado, aunque es pedregoso.


Empezarás a ver ya más vegetación, comenzarán las sombras, los helechos y la zona se volverá más frondosa a medida que te vayas metiendo en el bosque. El entorno es maravilloso.

Poco a poco cruzarás un arroyo y la senda comenzará de nuevo a subir, pero esta vez ya entre hayas y mucha sombra.

Allí verás un puente de madera que salva el río y podrás admirar cómo sus aguas forman un bonito salto. Esta cascada es preciosa, pero no es la que buscas.


Cruza el puente y continúa caminando por un frondoso bosque que discurre por la ladera del monte descendiendo y descendiendo hasta que veas un cartel que indica que a 200 metros se encuentra la cascada por el camino de la derecha.

Ten cuidado, si eliges el camino de la izquierda (que cruza una pasarela de madera) regresas al pueblo. Memoriza este sitio, porque será el inicio de tu vuelta.

Un poco más adelante, tendrás la famosa Cascada de Quisicedo o de La Salceda.  Gracias al arroyo de San Miguel, esta cascada es una de las pocas de esta zona que tiene agua durante todo el año. Si no ha llovido mucho (como cuando yo fui) el agua más que saltar, se va deslizando por la piedra formando un circo rocoso alrededor de una preciosa poza.

Puedes disfrutar de la belleza de este mágico lugar también desde arriba, subiendo por un estrecho senderillo para ver cómo baja el arroyo de los montes, atraviesa las losas de roca y cae hasta la poza.


Para iniciar la vuelta, regresa de nuevo a la pasarela donde encontraste el anterior desvío. Esta vez, escoge la dirección hacia Quisicedo.

El camino sube y sube hacia la parte más alta de la ruta. La senda es pedregosa y se escurre. Muchas veces estará marcada con una valla en uno de sus lados.

Y vuelve la solana. Aunque en mi caso, a veces incluso se me vino la niebla encima, y lo agradecí.

Al llegar al final de la cuesta, detente un poco para descansar y observar las sobrecogedoras vistas que hay desde allí arriba. Todo el valle a tus pies y, al fondo, los increíbles Cortados del Dulla y la sucesión de crestas que forman sierra central de la Merindad de Sotoscueva, conocida como las Siete Hermanas.


Desde este punto, prácticamente todo es cuesta abajo. Pero, lo aviso, es empinado, lleno de piedrecitas, sin sombras y se escurre muchísimo. Lo que va a hacer que tengas que ir todo el rato frenándote.


Al final de la cuesta llegarás de nuevo a la piscina natural y ya sólo te quedará la última subida hasta el aparcamiento. Espero que disfrutes esta ruta 😉


                              🏃  Llévate un buen calzado, agua y protección solar.
                              🏃  Longitud:  9,2 km.
                              🏃  Dificultad:  moderada.
                              🏃  Duración: 3 horas.
                                 🏃  Recorrido circular.
                              🏃  Hay bastantes cuestas que se escurren.


5 lugares imprescindibles que ver en Puentedey

Enclavada en la comarca burgalesa de Las Merindades, la aldea de Puentedey tan sólo tiene unos cincuenta habitantes, pero se llena de turistas que van a admirar uno de Los Pueblos Más Bonitos de España. Y no es para menos, pasear por sus pocas calles es dar una vuelta por el pasado de la Merindad de Valdeporres.

En la parte baja del pueblo tienes un amplio aparcamiento y una preciosa área de baño junto al río Nela. La tenacidad de éste ha dado lugar a una excepcional obra de excavación formando un enorme arco natural sobre el que se asienta el centro histórico del pueblo.

Los antiguos pobladores quedaron tan maravillados con esta formación que la atribuyeron directamente a Dios, por lo que el asentamiento tomó el nombre de Puente Dei, Puente de Dios.

Desde la parte alta del pueblo, tendrás unas increíbles vistas de los Cortados de Dulla.

Qué ver en Puentedey

1. Puente Natural: el río Nela ha tardado más de 90 millones de años en horadar la roca caliza y crear este arco de 15 metros de altura en su camino hacia el Ebro. Un cómodo paseo por su orilla te permite caminar tranquilamente bajo él para atravesarlo. Al otro lado se encuentra la Cueva del Santo, en la que se reunía tradicionalmente la Junta de Puentedey hasta la década de 1920. Sobre el propio arco se asienta el casco histórico.



2. Iglesia de San Pelayo: este templo románico se alza sobre el arco natural desde el siglo XI. Está compuesto por una sencilla nave de piedra. Acércate para contemplar su portada. Allí, sobre la puerta, verás una representación muy graciosa de un hombre con una espada que está luchando con una especie de serpiente. Se cree que es una representación de San Jorge enfrentándose al dragón. 😊

3. Palacio de los Brizuela: cerca de la iglesia tienes esta casona del siglo XV catalogada como Bien de Interés Cultural. Está construida sobre el punto más elevado del arco natural y presenta dos torres de parte rectangular.

4. Conjunto etnográfico: en el casco histórico se han restaurado varias construcciones tradicionales de los habitantes de Puentedey. Así, puedes ver la hornera de pan, el molino o el antiguo potro de herrar, que hoy alberga el Museo de Bolos.

5. Mirador de San Andrés: de reciente construcción, el mirador se halla suspendido sobre una estructura metálica transparente desde la que puedes observar el vacío bajo tus pies y unas preciosas vistas de la parte trasera del pueblo sobre el arco natural.

En las inmediaciones de Puentedey puedes caminar por la Vía Verde del Santander-Mediterráneo, visitar la cercana Cascada de La Mea (aunque en verano probablemente esté seca) o adentrarte en las cuevas de Ojo Guareña.


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6 lugares imprescindibles que ver en Espinosa de los Monteros

 

Se dice que después de Burgos capital, Espinosa de los Monteros es el segundo núcleo con más monumentos catalogados de la provincia burgalesa. Lo cierto es que la localidad posee una gran belleza en sí misma, además de lo espectacular del entorno que la rodea, en plena comarca de Las Merindades e inmersa en los bellos valles pasiegos de Burgos.

La villa ha sido conocida a lo largo de la historia por sus Monteros, un cuerpo hidalgo que desde el año 1006 custodiaba durante la noche las alcobas de los reyes de Castilla. Actualmente los monteros de cámara o monteros de Espinosa pertenecen a la Guardia Real Española, dentro del Grupo de Honores.

Hoy es un lugar lleno de turismo que te ofrece la oportunidad de disfrutar de sus monumentos y calles medievales, su entorno natural y su rica gastronomía pasiega. En su centro encontrarás varias tiendas donde comprar queso, mantequilla, quesadas, sobaos, embutidos y las riquísimas galletas italianas de mantequilla.


Qué ver en Espinosa de los Monteros

1. Plaza de Sancho García: se encuentra en el centro de la villa. Bajo sus soportales puedes tienes tiendas de productos típicos y bares. Cada martes hay también un mercadillo en el que venden productos de la región. En ella están el Ayuntamiento y la Iglesia de Santa Cecilia.

2. Iglesia de Santa Cecilia: se levantó entre los siglos XVI y XVIII y lo que más llama la atención es su torre campanario. Dentro puedes ver su altar mayor neoclásico y varios retablos barrocos.

3. Palacio de Chiloeches: es un imponente edificio del siglo XVI en el que vivió Juan Zorrilla de San Martín, aunque su nombre actual se debe al marqués de Chiloeches, quien financió su reconstrucción en el siglo XIX.

4. Torre de los Monteros: también se le conoce como Palacio del Marqués de Legarda. Sus dimensiones son pequeñas, pero llama mucho la atención su torre y su monumental fachada de piedra, que le dan un aire de fortaleza.

5. Torre de los Velasco: se encuentra fuera del centro del pueblo, junto a la orilla del río Trueba. Puedes recorrer una corta senda para conocer está construcción cuyo origen no conoce, pero que fue adquirida por Juan de Velasco en el siglo XV (y ya estaba en ruinas). En ella se conservan los escudos más antiguos de Las Merindades: cinco escudos de los Velasco.

6. Piscina natural: bajo la Torre de los Velasco hay una preciosa zona de merenderos con una piscina natural que se ha construido aprovechando las aguas del río Trueba.

Además de estos lugares tan representativos, Espinosa de los Monteros cuenta con numerosos palacios, casonas tradicionales, torres, iglesias y dos museos: el Museo Monteros del Rey y el Museo Etnográfico Cuatro Ríos Pasiegos. También tiene una ruta heráldica que se detiene en todos los escudos que hay labrados en las paredes de sus históricas construcciones.

En sus alrededores puedes aprovechar para recorrer los valles pasiegos burgaleses subiendo al Puerto de las Estacas de Trueba, descubrir la Cascada de Guarguero, la Estación de Esquí de Lunada o las cuevas de Ojo Guareña.

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Ruta de Senderismo - El Ventanón de Ojo Guareña

Durante cualquier viaje a Las Merindades es imprescindible visitar el Monumento Natural de Ojo Guareña, un complejo kárstico de catorce cavidades principales que suman más de 110 km de galerías subterráneas y que está declarado Bien de Interés Cultural.

En temporada alta muchos turistas se acercan a este lugar para visitar sus cuevas o practicar senderismo en un entorno natural envidiable. De los tres senderos marcados, el más seguido es el de El Ventanón (P.R.C. BU-32), que discurre entre una extensa masa de encinar con quejigos que va aclarándose según desciende desde el Alto de la Concha. 

Cómo es la Ruta El Ventanón

👉Inicio de ruta: la ruta se inicia en el aparcamiento del Alto de la Concha. Allí puedes ver un panel con las tres rutas marcadas que se suelen realizar en este paraje: El Valle, El Pico del Cuerno y El Ventanón.

Siguiendo la señal y las marcas amarillas y blancas, comenzarás un ascenso por un camino de tierra y piedras que discurre entre quejigos y encinas, pero las sombras no te acompañarán. A lo largo de la senda, sobre los cortados, es fácil divisar el vuelo de buitres leonados, alimoches y águilas reales. También es posible ver algún fósil incrustado en el camino.

Pronto llegarás a una zona más llana y a una bifurcación marcada con un poste. Para llegar al Ventanón tendrás que coger el camino de la izquierda y continuar por él durante 4 km sin apenas desnivel. Cada poco te irás encontrando señales que te irán guiando y también tendrás que atravesar una verja. Pero no tiene pérdida.



Durante el trayecto te toparás con agujeros o simas, que han sido cercadas para evitar ser un peligro. Su origen está en el relieve kárstico de este lugar. Recuerda que bajo tus pies se extiende uno de los complejos de cuevas más grandes del mundo.

Unos 3 km más adelante, verás otro poste que te indica que te quedan tan sólo 300 metros para llegar a este monumento natural continuando por el camino de la derecha. Memoriza bien este sitio, porque luego deberás volver a él.

Un poco más adelante te encontrarás con El Ventanón, un enorme arco natural formado en el cortado calizo de una de las conchas que conforman el Monumento Natural de Ojo Guareña. La estructura fue abierta por una antigua conducción de agua, hoy hundida, a través de un proceso de disolución de la roca caliza.

Mide 30 metros de ancho y 20 de alto y ofrece un marco ideal para las vistas sobre el Valle de Valdeporres, el Somo o pueblos como Rozas, unos 400 metros más abajo.

De nuevo en marcha, debes volver los 300 metros sobre tus pasos para llegar a la bifurcación anterior y seguir la indicación hacia el Alto de la Concha, que está a 4’2 km.

De frente tendrás las majestuosas paredes rocosas de la Sierra de Dulla, sobre la que destaca el Collado de la Brecha o Puerta de Dulla, entre los picos Dulla y El Paño. Esta imagen me sobrecogió a mí incluso más que las del propio Ventanón.

El camino continúa bajando acercándose a Villamartín de Sotoscueva. Por él seguro que te encuentras con caballos y vacas que pastan por allí tranquilamente.

La cuesta abajo atraviesa un portón para ganado y finalmente llega a este pequeño caserío. Sus construcciones están levantadas con piedra extraída directamente de las canteras de la zona. Posee varias casas blasonadas, la iglesia de San Esteban (s. XII) y la ermita de Santa Marina. Paseando por sus cuidadas calles también puedes ver una fuente con abrevadero, un lavadero, un potro y una bolera de tres tablones, típica de Las Merindades.


Atravesado el pueblo, tendrás que cruzar una portilla y seguir hacia la derecha, donde la senda comienza a subir lentamente entre robles hasta llegar de nuevo al aparcamiento del Alto de la Concha.

🤠​Lo único malo: que toda la senda se desarrolla al solano. Prácticamente no te encontrarás con ninguna sombra.

Para tener una visión completa de este majestuoso enclave, te recomiendo que:

😇 Visites la Cueva de San Bernabé.

⛰️​Te adentres casi a oscuras en la Cueva Palomera.

​💧​  Desciendas hasta el paraje del Sumidero.

🥾​ Realices algún sendero, como el del Ventanón.

🏡 Entres en la Casa del Parque de Quintanilla del Rebollar.

                              🏃  Llévate un buen calzado, agua y protección solar.
                              🏃  Longitud:  10'9 km.
                              🏃  Dificultad:  sencilla, aunque hay bastantes cuestas.
                              🏃  Duración: 2h 30'.
                                 🏃  Recorrido circular.
                              🏃   No hay sombras.

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