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Día 10: Kyushu – Opinión del Restaurante Ichiran de Fukuoka, el mejor restaurante de ramen del mundo



Después de pasear por el Parque Ohori y visitar las ruinas del Castillo de Fukuoka, volví a Tenjin a hacer cola para entrar en el que fue coronado como el mejor restaurante de ramen del mundo, según la revista Forbes. No os esperéis largas listas de meses de espera, de platos con comida escasa, ni de precios de estrella Michelín. El restaurante Ichiran Ramen no tiene nada que ver con eso. Su lema se cumple al dedillo:

 Comer rápido, barato y en solitario.

Primero, salvo en grandes inauguraciones en ciudades como Taipei o Hog Kong, la cola de espera es sólo grande en horas punta, cuando los oficinistas de los alrededores hacen su descanso para almorzar. Aun así, yo sólo tuve que esperar una media hora en la puerta.

Segundo, Ichiran Ramen es una cadena de restaurantes especializada en Tokotsu Ramen, el ramen típico de Hakata. Ese es el único plato que sirven, al que le puedes añadir algún acompañamiento. El plato es contundente y llena.

Y tercero, el precio es realmente asequible. Un cuenco de ramen cuesta 890 yenes.


Cómo es comer en el Ichiran Ramen – Mi experiencia

Tras esperar en la cola de la entrada, por fin logré acceder al local, bastante pequeño y estrecho. En el pasillo había una máquina en la que tenía que elegir qué quería comer, apretar los botones y pagar. Todos los botones tenían fotos (bastante útil para los que no saben japonés). Una vez metido el dinero en la máquina, ésta me dio los tickets con mi pedido.


Dejé atrás la máquina, pero no la cola, que continuaba por otro pasillo y llegaba a unas escaleras. Allí las empleadas iban dando a cada cliente un papel para que marcaran cómo querían que los cocineros hicieran el ramen. Elegir un ingrediente u otro, o poner cantidades distintas de éstos, pueden hacer que el plato quede totalmente distinto. Por eso la gente suele repetir y probar otras combinaciones diferentes.


ラーメンが好きです – Las preferencias del cliente

🍜 味の濃さ: La intensidad del sabor del caldo dashi de los fideos de arroz puede ser: fuerte, medio o ligero. La sopa se compone de caldo dashi y de caldo de cerdo. Si te gusta el sabor fuerte, tu plato debe contener más dashi. No puedes cambiar la cantidad total de líquido que contiene el tazón, pero puedes cambiar la proporción del contenido.

🍜 こってり度: Aquí puedes elegir la cantidad de contenido en grasas que quieres que tenga tu plato.  

🍜 トッピング:  En este apartado seleccionas el nivel ajo, cebolleta y si quieres que lleve trozos de cerdo chashuu encima (una delicia hecha al estilo kamadare).

🍜 赤い秘伝のたれ:  La famosa salsa secreta del Ichiran se compone de 30 tipos de especias. Aquí tendrás que elegir cómo de picante la quieres. Desde el nivel 0 hasta el 10.

🍜 麺の固さ:Lo más afamado del Ichiran es la posibilidad que tienen los clientes de personalizar hasta la textura de sus fideos ramen. Desde extra firmes, hasta extra blandos.


 追加注文用紙 - Añadiéndole extras al plato de ramen

                                  🍜 Otra ración de fideos ramen para añadirle a tu caldo.
                                  🍜 Media ración de fideos ramen para añadirle a tu caldo.
                                  🍜 Cuenco de arroz
                                  🍜 Cuenco de arroz pequeño
                                  🍜 3 trozos extras de cerdo chashuu
                                  🍜 Extra de cebolleta
                                  🍜 2 trozos extras de alga nori
                                  🍜 Extra de ajo
                                  🍜 Huevo cocido
                                  🍜 Vinagre original de Ichiran

                                  🍺 Cerveza
                                  🍵 Té
                                  🍮 Postre de Pudding de té verde


Para saber dónde me tenían que sentar el personal iba mirando un panel en la pared en la que aparecían con lucecitas los asientos libres . En otros restaurantes de la cadena, tú eres el que tienes que mirar este cartel. Amén de estar todos los papeles sólo en japonés. En el de Fukuoka no. 

Pero la experiencia Ichiran va mucho más allá de poder personalizar tu plato. Lo verdaderamente original de este restaurante es la manera de servirlo.

En el Ichiran no hay mesas como tal, tan sólo una barra llena de puestos individuales (como si se tratara de los cubículos de las operadoras telefónicas). Aquí nadie ve a nadie mientras estás comiendo. La idea es minimizar al máximo la interacción entre el cliente y el empleado. Para eso están las máquinas de la entrada y los cubículos. En estos asientos únicos, los comensales disfrutan de su comida en absoluta soledad.


Una vez sentada en el cubículo, la esterilla que había en frente a mis ojos se subió un poquito. Pero en ningún momento vi quién había detrás, ni él/ella me vio a mí. Pasé mi papel y mi ticket por debajo de la esterilla y esperé mi plato. Mientras tanto, podía servirme yo sola toda el agua que quisiera de un grifo que estaba sobre mi mesa.


En mi mesa también había un botón para llamar a la persona que estuviera detrás de la cortinilla por si quería comer algo más, para lo cual tenía que rellenar otra de las hojas y dársela. No pedírselo a viva voz.


A veces sonaba una melodía que no tenía ni idea de lo que significaba. Más tarde me enteré de que anuncia que a un cliente le ha gustado tanto que quiere repetir fideos. Como todo es tan hermético, nunca sabrás quién ha sido, contribuyendo al misterio.



¿No le ves la gracia a comer en solitario?

No te preocupes. Si quieres ir por ves cómo es aquello y disfrutar del mejor ramen que he comido en la vida, pero no te hace ni puñetera gracia comer solo en tu cubículo… un secreto: las puertas de los laterales se pueden abrir. Tiras de la parte de abajo y las doblas para que dos o más personas estén juntas.


Si no puedes, pídeselo al personal que te ha atendido en la cola. No ha ningún problema en que te hagan este apaño, pero al resto de comensales les molestará que hables alto. Aquí se susurra para mantener la atmósfera de tranquilidad y soledad. Si tú no la quieres, al menos respeta a quien haya ido allí buscándola.

Si te has quedado con ganas de más, puedes llevarte a casa paquetes de fideos instantáneos Ichiran y souvenirs, como camisetas o gorras. Eso sí, yo me llevé una gran sorpresa cuando me los comí en España. No me supieron para nada a los que me había comido en el restaurante. ¿Por qué? Porque los del restaurante los había personalizado como a mí me había dado la gana y los del paquete eran un estándar.



Día 7: Kyushu – Opinión del Jigokumushi Kobo Steam Cooking Center de Beppu



Este original restaurante se encuentra muy cerca de los cinco primeros infiernos de Beppu que se pueden visitar con el pase Hell Pass. Los visitantes se pueden traer su propia comida cruda o comprar allí los ingredientes para prepararlos en la cocina.

El Ayuntamiento ha puesto en marcha este local a base de voluntarios como parte de su programa para revivir la cultura ancestral termal. De hecho, la cultura de cocinar así está tan arraigada, que nos es extraño ver este tipo de cocinas en mitad de la calle.


El centro suele estar siempre lleno, por lo que te aconsejo que vayas con tiempo y sin prisas. Yo estuve esperando más de una hora para poder comer a las 15’00.

Cuando entré vi varias colas distintas. Así que, me acerqué a la barra y el camarero me dijo el tiempo que tendría que esperar. Me apuntó el nombre y me dio un número. Estuve allí sentada en un banco hasta que me tocó y el personal me acompañó a una máquina que había a la entrada. No entendían nada de inglés, pero me las apañé como pude con mi japonés básico y le dije al camarero lo que quería.

Pulsé en la máquina los ingredientes que quería comprar y me salió un ticket con el que tuve que ir a otra cola. Allí se lo enseñé a la camarera y pagué. Tras esperar un poco más, me llamaron y me dieron una bandeja con un temporizador que marcaba 30 minutos. Era el tiempo por el que había alquilado la cocina. Todo lo que superara ese tiempo, tendría que pagarlo a parte.


Cuando me tocó mi turno de cocina, entré con mi bandeja y con los ingredientes crudos. La cocina era muy curiosa. Toda llena de enormes vaporeras tapadas con maderas (jigokugama - hell pots). De allí emanaban los vapores directamente de la tierra y así se aprovechaba la energía geotérmica para cocinar. Se ponen los ingredientes en unas cestas de bambú o en unos coladores, se meten en las vaporeras y los platos resultantes se conocen como Hell Steam Cuisine.




Una mujer se encargaba de ayudar a cada cliente. Me dieron unos guantes como protección y metí en la vaporera mis fideos, mis verduras, carne y unos bollos de cerdo. Éstos últimos tardaron más en hacerse, pero la mujer te decía en todo momento cuánto tiempo iba a tardar en hacerse cada plato para que lo fueras controlando en tu temporizador.


Una vez cocinado todo, llevé la bandeja a la zona de las mesas y disfruté de ella. Fue una experiencia muy original y el sabor que le aporta a la comida los minerales contenidos en estos vapores, hacen unos platos deliciosos.



Aunque en las guías de viaje decían que este local siempre estaba lleno de turistas extranjeros, en mi caso no fue así. De hecho, los camareros se extrañaron mucho de ver a occidentales por allí. Aunque, al intentar hablar con ellos en japonés, se relajaron mucho (como pasa siempre en Japón).

Precios:

  510 yenes por alquilar la vaporera 30 minutos.
●  150 yenes por cada 10 minutos adicionales.
●  Los ingredientes para cocinar los puedes llevar tú mismo o comprarlos allí aparte.



   地獄蒸し工房鉄輪, JIGOKUMUSHI KŌBŌ KANNAWA   
5 Kumi Furomoto, Beppu, Ōita Prefecture 874-0044, Japón
Horario: de 9:00 a 21:00
Cierra el tercer miércoles de cada mes.

Opinión del restaurante The Merchant’s Arch en Dublín



Merchant’s Arch es una de las imágenes más conocidas del centro de Dublín. Conecta Liffey Street y Temple Bar a través del Ha’penny Bridge, e incluso sale en el Ulises de Joyce.

Formaba parte del Merchant’s Hall, construido en 1821. Hoy es una zona llena de tiendas y restaurantes. Uno de ellos se llama como el propio pasaje: Merchant's Arch. En la parte de abajo tiene un gran pub en el que tomar cerveza, mientras ves el fútbol.


Pero si lo que queréis es comer, tendréis que subir al restaurante de la primera planta. Las escaleras de caracol son realmente originales y llevan a un salón dividido en dos plantas.



La gastronomía no es el punto fuerte de este país, pero el ambiente del pub hace que la experiencia sea buena. La carta está llena de platos tradicionales a precios razonables para Dublín. De hecho, aquí fue donde por fin encontré el estofado con salsa Guinness que todas las guías recomendaban pero que, más allá de las Guinness Storehouse a precio de palacio, no vi más en ningún pub normal. La carta, con los precios incluidos, la podéis mirar aquí.

Guinness Stew con ensalada (el stew está debajo del pan 😋) 



Los precios de los vinos sí que estaban bastante caros, hasta tenían “Tempranillo Rioja from Spain”. Así que, la mayoría de los que llenaban el restaurante estaban a base de pintas.


Todas las noches hay música en directo y, a veces, también la hay al medio día.

La experiencia fue bastante buena.


   MERCHANT’S ARCH   
48/49 Wellington Quay Temple Bar Dublin, 2
Teléfono: +353 1 607 4010
www.merchantsarch.ie

Opinión del pub Quay’s en Dublín, un mítico de Temple Bar



De todos los pubs que he visitado en Dublín, este ha sido el que más me ha llamado la atención. En pleno Temple Bar, era el que siempre estaba lleno, daba igual la hora del día o de la noche. Nunca era fácil hacerse con un hueco en la barra.

Salvo por algunos turistas, que como yo pasaban asombrados por el jaleo, la mayoría de los parroquianos eran dublineses asiduos al pub. De todas las edades. La clientela era muy variada y llamativa, y parecían conocerse todos. Aunque, hacer amigos en la barra de un bar irlandés, es relativamente sencillo.


Hay conciertos de música irlandesa en directo todos los días, a partir de las 12’00 – 13’00 y hasta la madrugada.



En la parte de arriba tienen un restaurante con comida tradicional irlandesa. Y por la tarde, en el pub,  suelen tener ofertas de café irlandés por 6€ (sin oferta sale y las pintas de cerveza rondan también los 7€.


En definitiva, un hermoso local que refleja lo que es el ambiente de un pub irlandés en Temple Bar. con música, pintas, cafés y whisky; que refleja fielmente el espíritu del craic agus ceoil  (fun and music) y que está lleno de dublineses.

   THE QUAY’S TEMPLE BAR DUBLIN   
11 Temple Bar Square Dublín 2
Teléfono: +353(0)16713922




Opinión del restaurante The Church en Dublín



El restaurante The Church es uno de los locales de moda de Dublín. Está situado en la plaza de Christchurch, en pleno centro, entre las calles Jervis y Mary.

El local se asienta sobre St Mary’s Church, la antigua iglesia en la que se casó Arthur Guinness en 1761. La iglesia cerró en 1964 y fue adquirida por John Keating en 1997. Estuvo restaurándola durante siete años para convertirla en un bar en 2005. Duró poco, pues dos años después fue adquirida por unos nuevos propietarios quienes la convirtieron en el actual complejo que vemos hoy: The Church.  


Por dentro es inmenso. En la planta de arriba hay un restaurante, en la planta baja hay un pub y otro restaurante muy lujoso, y en el sótano hay una discoteca. Merece la pena bajar a la zona donde están los servicios para darse un tour por todo el local.

Los ambientes además están separados por su decoración, iluminación y por el tipo de música que los rodea. El más ruidoso y animado, es el del pub (obvio, ¡estamos en Irlanda!).

Los precios del pub son iguales, o incluso más baratos, que en el resto de pubs del centro y la comida que vais a ver aquí es bastante parecida: nachos, patatas fritas, algún plato típico irlandés… Aunque la variedad que tienen de bebidas es bastante más amplia. Hasta tienen un gran listado de sidras.



En fin, no es el típico pub irlandés que todos tenemos en mente, pero merece la pena pasarse una noche por aquí para curiosear su interior y ver sus grandes vidrieras, mientras disfrutáis de una buena pinta.



   THE CHURCH – DUBLIN   
Mary Street, Wolfe Tone Square
Teléfono: +353 (0)1 828 0102


Opinión del restaurante Fuerte Vida de Lajares



A la salida de Lajares, justo en frente de donde comienza la ruta de senderismo del Volcán Calderón Hondo, se encuentra este local que encontré de casualidad cuando me dirigía hacia el volcán.

Aislado, en mitad de todo un escenario típico del desierto, tenía una decoración que me llamaba la atención como lugar idóneo para pararme a descansar cuando hubiera completado la ruta. Y sus mensajes graciosos también me gustaron.



Bajé con una sed y un calor tremendos y me paré aquí a comprobar si había tenido una buena corazonada. Y así fue.


En la parte de fuera hay una terraza, tipo chill out, donde poder relajaros tumbados en sus hamacas. Un jardín de cactus, una pista de skate, e incluso una cama hinchable…




Dentro el ambiente es casi tropical. La carta, presentada en una tabla de madera, tenía unos platos muy originales y a precio razonable. La camarera me dijo que la especialidad de la casa eran las arepas, y acertó.



Sin duda, fue una buena idea pararse a comer aquí para salirse un poco de la gastronomía tradicional canaria.


   RESTAURANTE FUERTE VIDA   
Carretera vía Majanicho 38
Lajares, Fuerteventura
Teléfono: 606 63 04 98


Auténtico Hot Pot Chino en Madrid - The Hero Hot Pot


Hace poco he descubierto otro rinconcito chino en Madrid, sin tener que pasar por Usera. Esta vez, en pleno centro de la ciudad. Y es que los alrededores de la calle Álamo (muy cerca de la parada de metro de Noviciado y del Ministerio de Justicia), están llenos de tiendas de alimentación y restaurantes chinos auténticos. Tanto, que muchos de ellos... ¡ni siquiera tienen la carta de la puerta en español! Uno este descubrimiento al otro que ya hice en su día en Estrecho

Paseando por la calle Álamo me decanté por entrar en The Hero, atraída por el cartel de la puerta (Hot Pot). Ya sabéis que este plato me encanta y que uno de los mejores que había probado en España era el del famoso Casa Lafu


Este local es mucho más humilde. Un chino de andar por casa, cuyos comensales mayoritariamente son chinos. Si buscáis por internet, su web ni está en español. Los dueños poco saben de nuestro idioma y hacen lo que pueden por entenderte. El camarero más joven fue el que me atendió y sí que entendía algo, pero se tuvo ir y siguió atendiéndonos una señora mayor con la que sólo me pude comunicar a través de señas y de los números de los platos. 


Me decanté por una olla mixta, con dos caldos: uno de setas y otro con picante. Una vez elegido el hot pot, hay que elegir las salsas y los ingredientes que le vamos a echar. En mi caso elegí salsa de cacahuete, salsa de sésamo, ternera, fideos de arroz, albóndigas y fideos en forma de nudo. Lo mejor, sin duda, las albóndigas. 


Al poco rato apareció la señora con la olla y... en ella había un muñeco de Doraemon que se fue deshaciendo poco a poco con el fuego lento. La señora se partía de risa mirando al Doraemon. 


La experiencia fue muy agradable y diferente de los demás chinos que he probado en Madrid. 

Horario:
▪ De 12'00 a 16'30
▪ De 19'00 a 00'00

   THE HERO HOT POT   
c/ Álamo, 5   Madrid
Teléfono: 810 52 89 89
https://the-hero-hot-pot.business.site/