Volviendo a Medina Azahara


La visité hace años y hace poco volví para hacer memoria. Y ha cambiado a mejor. Cuando yo fui estaba todo en obras y se podía ver bien poco. Ahora, aunque siguen con las excavaciones, hay muchas partes reconstruidas y se puede hacer una visita más allá de ver vallas y más vallas.

Un poco de historia:

Medina Azahara fue una misteriosa ciudad que Abderramán III en el 936, tras ser autoproclamado califa, mandó construir para la favorita de sus mujeres: Azahara. Bueno, eso dice la leyenda. Lo cierto es que lo hizo para dar una imagen de califato independiente y poderoso, ya que convirtió esta ciudad en un algo parecido a un resort cinco estrellas de la época.


Diez mil personas se pusieron a trabajar para crear una ciudad amurallada y dividida en tres terrazas sobre la falda de Sierra Morena: arriba y en el centro, el alcázar real; abajo, las viviendas. Fuera de la muralla, construyó la mezquita.

No escatimó en materiales: mármoles, oro, piedras preciosas… La gente que tenía el honor de entrar en el complejo, quedaba maravillada al ver tanta riqueza y, al volver a sus territorios, daba cuenta de lo poderoso que era este califa (que a fin de cuentas era lo que pretendía Abderramán III). Otra leyenda cuenta como el califa había mandado llenar varias albercas con mercurio para que su enamorada viera reflejadas en ellas la luna.


Desgraciadamente, en menos de un siglo, todo acabó. En 1010, la guerra civil puso fin al Califato de Córdoba. Saqueos e incendios destrozaron todo. No fue hasta principios del s. XX cuando comenzaron a interesarse por estas ruinas y comenzaron las excavaciones, pensando unos que eran restos romanos y otros que eran musulmanes.

En la actualidad, sólo se ha excavado alrededor del 10% del complejo. Y, aun así, la visita es altamente recomendable.

La visita:

Medina Azahara se encuentra a unos 7 km de Córdoba capital. Se puede dejar el coche en el parking del museo o coger un autobús desde la ciudad. La visita comienza allí mismo, en el museo, premiado en el 2012 con el galardón de “Museo Europeo del Año”. Es un centro bastante grande, que comienza con un video en una sala de cine y sigue por diversas salas que albergan más de 160 piezas procedentes del yacimiento. Pese a eso, a mí, sinceramente, no me gustó mucho. Me pareció demasiado mamotrético, la verdad.



A continuación, se realiza la visita al yacimiento. El museo es gratis, pero allí nos insistieron en que teníamos que comprar el ticket para el autobús, ya que el complejo está a un km, más o menos. Le dijimos a la chica de recepción que si podíamos ir en coche hasta la entrada y no fue clara. Insistió en que compráramos el ticket. La verdad es que no sé si esto es obligatorio, si se puede ir andando, o en coche propio… Si alguien lo sabe, que lo aclare aquí…

Todo el mundo que estaba en ese momento en el museo también compró el ticket y estábamos agobiados en el autobús. Pero, bueno, estaba muy cerca.

Tras subir la cuesta, llegamos a la entrada. La visita, salvo que contratéis una guiada, es por vuestra cuenta.

Cómo llegar a Medina Azahara:

En autobús: 

Se tardan 20 minutos en llegar y sale desde el Paseo de la Victoria en la Glorieta Hospital Cruz Roja y frente al Mercado Victoria: 

- A las 10:15h con regreso desde Madinat al-Zahra a las 13:30 h, llegando a Córdoba a las 13:45 h.
- A las 11:00h con regreso desde Madinat al-Zahra a las 14:15 h, llegando a Córdoba a las 14:30 h.

El precio es de 8’50€ y os deja frente al Museo. Este precio incluye la lanzadera hasta el yacimiento (2’10€) y el billete de vuelta.

El billete se compra online (con un 5% de descuento) o en los Puntos de Información Turística de la Plaza de las Tendillas, de la Estación de RENFE-AVE, y del Centro de Recepción de Visitantes de la Plaza del Triunfo.

En coche: 

A través de la carretera A-431, Km 5’5. Está a 8 km de córdoba capital. Se deja el coche en el aparcamiento del museo y allí se compra el billete para el autobús lanzadera que lleva al yacimiento (2’10€) y que tiene una frecuencia de 20 minutos. 


mismentirasfavoritasdiego.blogspot.com

El yacimiento: 

La vista es impresionante. Entramos por la Puerta Norte, abierta en el centro de la muralla, y que conectaba la ciudad con Córdoba. Lo que vemos es una reconstrucción de 1930, aunque el tramo final del pasillo conserva el pavimento de piedra original.


A continuación, pasamos por dos de las viviendas superiores que contenía Medina. Ambas con un patio central, se cree que pertenecieron a la guardia del palacio por su cercanía con la Puerta Norte. En una de ellas se pueden ver los espacios dedicados a la cocina y a las letrinas.


Cerca de ellas está el Cuerpo de Guardia. Desde éste se controlaba el acceso a las viviendas de la clase alta de la zona sur. A sus lados se levantaron una vivienda de servicio, con un horno y una escalera, y al otro, un acceso al Cuerpo de Guardia.


Siguiendo nuestra visita pasamos por el Patio de los Pilares. A su alrededor se pueden distinguir varias dependencias. Una de ellas contiene un antiguo sarcófago romano. 

www.artencordoba.com/

Pronto, entramos a la Casa Real, Dar al-Muk, donde vivía Abderramán III. Está situada en la parte más alta del alcázar, para poder ver todo el valle del Guadalquivir desde su terraza, hoy desaparecida.


Junto a esta zona residencial, está la vivienda de la Alberca. Sus habitaciones se organizaban alrededor de un jardín central, que contaba con la alberca que le dio su nombre. Lo más bonito de esta vivienda son las dos portadas que se conservan y que cuentan con tres arcos de herradura.  Además, se han mantenido varias de sus decoraciones con motivos vegetales y geométricos.


Frente a esta se levanta la monumental Casa de Yafar, Primer Ministro del califato. Con aires palaciegos, esta mansión era enorme. Contaba con espacios públicos, a los que se accedía a través de una gran portada, y espacios privados, con un gran patio en cuyo centro se encontraba una pila de mármol con un surtidor. Al lado, se encuentran las Viviendas de Servicio.


Dejando atrás la Casa de Yafar y sus anexos llegamos a las Caballerizas que, por su extensión, podrían acoger unos treinta caballos. Éstos estarían al servicio de los ministros y altos cargos de la ciudad. Presentaba una zona cubierta y otra zona al aire libre con desagüe que serviría para limpiar las cuadras.


Pronto nos asombraremos más al descubrir el Edificio Basilical Superior. Una gran construcción cuyo sentido aún no se ha descubierto, aunque parece ser que albergó la Casa del Ejército. Las entradas están formadas por dos arcos de herradura excepto en la nave central, que cuenta con tres. Curiosamente, su suelo de ladrillo es el original. El edificio está rodeado por diversas salas y viviendas muy deterioradas.




Al salir de él, atravesamos la Calle en Rampa, que va desde el Edificio Basilical Superior hasta el Gran Pórtico. Originalmente estuvo techado con una bóveda y tenía bancos de piedra a ambos lados. El suelo estaba preparado para que pasaran por él los caballos y el personal de palacio se situaba en esta calle para recibir a las visitas importantes, como mandaba el protocolo.

http://www.panoramio.com/photo/101947872

Por esta rampa llegamos a uno de los elementos más bonitos de Mediana Azahara. El que sale en todas las fotos: el Gran Pórtico de catorce arcos. Entrada ceremonial a la zona político-administrativa del alcázar. Su imponente tamaño pretendía fascinar al visitante y darle la impresión de iba a entrar en una majestuosa y poderosa ciudad.


Fuera de la zona palaciega, aparece la Mezquita (La primera de Al-Andalus correctamente orientada a La Meca). Tenía cinco naves y un patio porticado. El califa accedía a ella por medio de un pasadizo cubierto. Además de esta mezquita principal, usada para los viernes, había tres más pequeñas hoy apenas sin excavar.


Nuestro paseo continúa hacia el Salón de Abderramán III. Este funcionaba como Salón del trono y se encontraba frente al Jardín Alto, lleno de estanques. Su decoración es excepcional. Sin embargo, cuando yo fui estaba prohibido el acceso porque estaban trabajando en el yacimiento. Nos conformaremos con las fotos del museo.

Junto al Salón había varias habitaciones de uso exclusivo para el califa, unidas por el Patio de la Pila. Todo el conjunto tiene los suelos de mármol blanco. Una de las estancias más importantes la constituye el Baño de Abderramán, destacando la decoración de la sala caliente con sus labrados tableros de mármol. Tiene tres estancias, como los típicos baños andalusíes: Sala fría, sala templada y sala caliente, con un horno.

Los Jardines Alto y Bajo de Medina Azahara, son los jardines más antiguos de la Península. Estaban llenos de árboles frutales, flores, arrayán, plantas ornamentales… Entre ellos hay una Muralla que servía de contrafuerte de la terraza artificial sobre la que se asentaba el Jardín Alto.



Comunicando el Jardín Bajo y el Jardín Alto hasta llegar al Salón de Abderramán se encontraba el Camino de Ronda Bajo. Una gran rampa cubierta por una bóveda de medio cañón. Es la única vía de comunicación interior del palacio que ha conservado intactas algunas de sus bóvedas. 


HORARIO:
  • De martes a sábado: de 9’00 a 18’30.
  • Domingos y festivos: de 9’00 a 15’30.
  • Lunes: cerrado. 
La web de Turismo de Córdoba actualiza los horarios de sus museos y monumentos mes a mes, por lo que es mejor confirmarlos cuando vayáis a ir: 



Si queréis ver más fotos como éstaspodéis encontrarlas en nuestro tablero de Pinterest: https://es.pinterest.com/conmimochila/andaluc%C3%ADa/

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