Qué ver en Ávila en un día (II)

CAPILLA DE MOSÉN RUBÍ

Desde la Plaza Mayor podéis buscar la calle Bracamonte hasta la Capilla de Mosén Rubí y el Convento de las Dominicas, obras donde se mezclan el gótico y el renacimiento. Es un sitio pequeño, con un jardín en su exterior, pero merece la pena visitarlo. Algunos lo visitan porque está lleno de misterio debido a su leyenda masónica. Si queréis saber más sobre esta leyenda, os recomiendo visitéis esta página donde se detalla todo muy bien.  https://es.noticias.yahoo.com/blogs/arte-secreto/una-capilla-mas%C3%B3nica-en-el-coraz%C3%B3n-%C3%A1vila-164648434.html


Horario: de martes a sábado: de 17'00 a 19'00
Domingos y festivos: de 11'00 a 13'00
2º domingo del mes cerrado.

Continuamos pegados a la muralla para ver las Bóvedas del Carmen y los restos del antiguo monasterio.

Seguimos por la calle Marqués de Santo Domingo para ver los Hornos Postmedievales.

HORNOS POSTMEDIEVALES

La visita en sí es bastante parca. Se ve en diez minutos o así. Fruto de las excavaciones realizadas en 1995, años más tarde se hizo este museo donde se pueden ver los restos de un alfar cerámico del siglo XVI, cerca del río Adaja para aprovechar su agua. Parece ser que estuvo en funcionamiento hasta el siglo XVIII y acabó convirtiéndose en una huerta.


Hoy se pueden ver los hornos donde cocían el barro, restos de los molinos que usaban para moler el barro antes de amasarlo y los pilares para pisarlo y amasarlo. En la planta de arriba hay un pasillo donde se exponen en vitrinas reproducciones de la historia de la  cerámica de Ávila, desde lo tradicional hasta el torno. Al final del pasillo hay una pantalla donde se puede ver un documental sobre la alfarería.


Horario:
Sábados: de 10’00 a 14’00 y de 16’00 a 19’00
Domingos: de 10’00 a 14’00 


Muy cerca vemos la Ermita de San Esteban, una hermosa iglesia románica aunque con tanta reforma hoy sólo queda románico el muro septentrional y la cabecera. Por fuera apenas tiene decoración. Cuando fuimos estaba cerrada, pues sólo se puede entrar antes y después del culto. Las misas sólo se dan los domingos y festivos a las 10’30.


PALACIO DE LOS POLENTINOS

Subiendo nos topamos con el Palacio de los Polentinos, que perteneció a esta familia hasta finales del siglo XIX. En 1875 se convirtió en Academia de Intendencia y en 1993 en Archivo Histórico Militar.


El palacio fue construido en el siglo XVI por Juan de Contreras y presenta motivos platerescos en su fachada. Dentro hay un patio central alrededor del cual se distribuyen varias galerías donde podemos ver El Museo de la Intendencia. Se pueden recorrer 6 salas donde se muestra la evolución del Cuerpo de Intendencia. Podréis ver uniformes (desde sus orígenes hasta la actualidad), carros (hornos, cocina y aguada), material de laboratorio, retratos de personajes ilustres ligados al cuerpo, banderas y estandartes, objetos cotidianos y, lo que más me impresionó: una muestra del equipo y la alimentación que llevan los soldados.

Para acabar la visita, hay una sala donde se puede ver alguna información relacionada con el trabajo que hoy se lleva a cabo en el palacio, como sede del Archivo Histórico Militar.

Se supone que la visita acababa con una gran maqueta ferroviaria en una sala aparte, pero cuando fuimos estaba cerrada. Aun así, estuvo bastante curioso.

Horario:
Todos los días de 10’00 a 14’00 y de 17’30 a 19’30.
c/ Vallespín, 19

A la derecha, atravesando la Travesía de santo Domingo y la calle Intendente Aizpuru, llegamos a la Plaza de Santa Teresa para ver la Casa Natal de Santa Teresa y el convento. En frente nos dejamos el centro de interpretación de la Mística, pero ya no teníamos tiempo para tanto misticismo.

CONVENTO DE SANTA TERESA

En la Plaza de la Santa tenemos varias cosas importantes que ver. Lo primero es la plaza en sí misma, que cuenta con un maravilloso arco de la muralla y con el Palacio de Justicia en uno de sus laterales.


En el otro extremo podéis visitar la Sala de Reliquias de Santa Teresa. Es un poco escabroso. Lo más llamativo es un dedo de Santa Teresa y dos huesos de san Juan de la Cruz. Da un poco de yuyu. En la misma sala hay una tienda de recuerdos que no es nada cara.



Al salir, a la derecha, está el Convento de Santa Teresa. Edificado sobre la casa natal de Santa Teresa de Jesús en 1636, su fachada es barroca y tiene forma de retablo. En ella aparecen la imagen de la Santa, los escudos de Cepeda y Ahumada (su familia), la Orden de los Carmelitas descalzos, el del Conde Duque de Olivares, el de Intendencia y el de Doctora de la Iglesia.


Lo curioso es que el Altar Mayor no sigue la orientación litúrgica y está mirando al noroeste para hacerlo coincidir con los aposentos donde nació la Santa. Dentro podemos ver la capilla de Santa Teresa, construida sobre la habitación de sus padres, y una huerta donde la Santa jugaba de pequeña y construía ermitas con la tierra, pues su sueño era ser monja y servir para que los moros le cortaran la cabeza y así poder morir siendo mártir.




Al lado del convento se encuentra el Museo de Santa Teresa, situado en una cripta de más de 1500 metros cuadrados. Al entrar os encontraréis con con galerías bajo arcos de ladrillo rojo divididas en tres secciones: vida de la Santa, canonización y pervivencia de su obra.

Lo más llamativo son los aspectos relacionados con su vida, ya que hay hasta un trozo del huerto familiar y, también, la recreación de la celda que habitó en el Monasterio de la Encarnación. Lo demás está lleno de libros, estatuas, retratos, traducciones de sus obras. La verdad es que si no estás muy interesado en la vida de la Santa se puede hacer un poco tedioso. Además, no dejan hacer ninguna foto.


Horarios:
Sala de Reliquias: de 9’30 a 13’30 y de 15’30 a 19’00.
Iglesia: de 9’30 a 13’30 y de 15’30 a 20’00. Viernes: de 9’30 a 13’30 y de 16’00 a 20’00.
Museo: de 10’00 a 14’00 y de 16’00 a 20’00. Cierra los lunes.

PALACIO DE SUPERUNDA - PALACIO CAPROTTI

Continuando hasta la plaza Corral de Campanas vemos el Monumento a San Juan de la Cruz y la Mansión de los Superunda.


Este palacio se construyó en 1580 por el regidor Ochoa Aguirre y a principios del siglo XX lo adquirió el pintor italiano Guido Caprotti. De estilo renacentista, la mansión se articula en torno a un patio. En sus habitaciones podemos ver grandes tapices del siglo XVI y XVII, más de 250 cuadros del propio artista (incluida su obra maestra: El sereno), su estudio, sus muebles, instrumentos musicales de la familia, restos de la antigua cocina…





Horarios:
De 10’00 a 20’00. Último pase 45 minutos antes del cierre. Cierra los lunes. 

Nuestra visita acabó volviendo nuestros pasos para coger el coche y visitar el Monasterio de Santo Tomás antes de que cerrara. Está lejillos del centro, pero hay muchas zonas para aparcar por allí.


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